sábado, 26 de enero de 2013

Una inscripción

Existen miles de inscripciones de todo tipo de sucesos importantes que ocurrieron en un lugar. En Zafra podemos encontrar muchísimas como por ejemplo:


En el municipio de Zafra, el 8 de septiembre de 1624, a las cuatro de la tarde, hubo un túmulo de rigurosos truenos y relámpagos con grandísimos terremotos de huracanes de aire. El agua corría por todas las calles de Zafra inundando y arrastrando todo lo que se le ponía por delante, hasta ahogó a siete personas que intentaban refugiarse. En el Convento de Santa Catalina, el agua entró y lo arrasó todo, pero no se perdió nada. El día 10 de septiembre de 1761, cayó la misma tormenta y quedo arrasado por completo todo el Convento de Santa Catalina, pero esta vez se llevo 66 varas de palo y las esparció por toda la calle y la siguiente, este día se hizo una inscripción en la pared del convento que dice: "El día 10 de septiembre de 1761 se anegó este convento y llegó el agua aquí y se llevó 66 varas de palo de la cerca". 
Inscripción del Convento de Santa Catalina


·O también otra que está situada en la plaza chica de Zafra:

 Que dice:
"S.S.M.M. Los Reyes de España Don Juan Carlos I y Dª Sofia inaoguraron la restauración de estas plazas el 9 de Marzo del año de gracia de 1977".
Esta Inscripción se colocó ahí, cuando los Reyes de España vinieron a Zafra para la inaoguracion de las dichas plazas grande y chica.

Una bujarda

Una bujarda es un chozo, lo habitual es que sea de piedra, pero pueden estar construidas con otros materiales. Suelen situarse en los campos, dado que su función era la de un refugio para pastores. Por los general no son muy grandes, se trata de una pequeñita sala en la que dormían, descansaban y se calentaban a la vez que preparaban comida haciendo fogatas en el centro de estas.
La Bujarda



El 9 de Marzo mi padre me llevó en coche por Belén de La Puebla para buscar una bujarda y poder realizar mi trabajo. Esta bujarda está situada detrás  de la Ermita de Belén.
Está construida con piedra, se puede apreciar que aún mantiene la falsa cúpula, habitual en las bujardas, como respiradero.
La bujarda carece de un banco adosado, para el reposo de los pastores, que son muy usuales en la mayoría de ellas.
El chozo es bastante grande en general, además de conservarse perfectamente. La puerta tiene medidas de 1,60 x 70 cm., el interior del habitáculo tiene un diámetro de 4 m.; al igual que la puerta, las paredes tienen 50 cm. de ancho, y una altura en la parte central de 3 m., una altura bastante considerable. También posee 2 ventanitas muy pequeñas.

Falsa cúpula

Puerta de la bujarda

Yo en la parte de atrás de la Bujarda


Yo junto a la entrada de la bujarda

Pilar del Duque


Pilar del Duque visto de frente
El pilar del Duque se encuentra en Zafra, estaba ubicado en las proximidades de la Puerta Palacio, del Alcazar, pero fue trasladado frente a la actual biblioteca. Dispone de un capitel piramidal y en uno de sus frentes aparece un jarrón con las azucenas de la heráldica de la ciudad. En su parte superior se encuentra una cruz.

 Actualmente no se encuentra nada mal.  Aunque se encuentra un poco de suciedad en el agua y en algunas paredes. En el pilar habitan algunos peces, pero su agua no es potable.



Escudo del Jarrón y las azucenas



El mismo día antes de ir a la torre San Francisco fui hacia el Pilar del Duque. El pilar tiene dos partes la primera parte es cuadrada y tiene adosada en la parte de la derecha una pequeña torre con un pináculo .En la parte de los chorros tiene dos y entre los dos hay una cara de un hombre con un antiguo chorro en la boca que ahora, no se usa. Encima de la cara está el florero con las azucenas que simbolizan el escudo de Zafra, el florero esta tallado en la piedra, situado dentro de un arco. En la segunda parte del pilar es rectangular que es donde desemboca el agua por un chorro mas grande. Esto era un antiguo abrebadero. El pilar es del siglo XV. Esta hecho de bloques de mármol y de piedras. 
Este pilar es importante porque en la noche de San Juan se celebra la mojada de la vara.

Celebrando la mojada de la vara






Yo junto al escudo 


Aquí se puede observar el pilar entero
















Alcazaba de los Duques de Feria

Lorenzo II Suárez de Figueroa, II Señor y I Conde de Feria fue quien en 1437 mandó construir el alcázar que hoy en día es el Palacio de los Duques de Feria y Parador de Turismo "Duques de Feria". 
Actual parador
La idea del entonces II Señor de Feria, fue tanto disponer de una nueva residencia acorde a su rango como completar las defensas urbanas de la villa de Zafra en su punto defensivo más débil. Fue construido en un tiempo récord (sólo seis años) y, curiosamente, la autorización real de Juan II de Castilla para su erección no llegó hasta 1441, fecha en que las obras estaban ya bastante avanzadas.
El edificio más que como un baluarte, a pesar de su aspecto al gusto de los palacios de la época, se planifica como una residencia señorial. De trazas góticas, la decoración responde al gusto mudéjar y extramuros muestra su aspecto fiero y más solemne. La entrada al alcázar se sitúa intramuros y ante ella se extendía la plaza de armas, hoy una bonita plaza de Zafra. El recinto tuvo una barbacana o antemuro de la misma altura que la muralla de Zafra, a la que sustituía en esa zona, hoy desaparecida. Entre los elementos de la fábrica destaca la fabulosa torre del homenaje, símbolo del poder del I Conde de Feria.
Inscripción fuera de la Alcazaba
Elalcázar ha llegado hasta nosotros conservando en gran parte su disposición medieval inicial, a pesar de haber sufrido alteraciones importantes durante la época ducal. Así del patio central sólo se conservan los muros pero no la arquería y crujías que fueron sustituidas por el delicioso patio actual cuando los Feria llegaron a la categoría ducal (siglo XVI). El II Conde de Feria lo sometió durante su mandato a una serie de reformas entre las que sobresale la construcción de la Sala Dorada y quizás la reforma de la Capilla, a la que añade el impresionante artesonado mudéjar que cubre el ábside, coetáneo del de la Sala Dorada. La gran reforma se produce cuando los Feria alcanza el rango ducal y la grandeza de España; el alcázar se convierte en palacio. Los cambios, iniciados durante el mandato del II Duque (1571-1609) serán profundos aunque se tuvo especial intención de mantener los viejos signos externos para dejar clara la antigüedad del linaje. En una primera fase se añaden dos alas de nueva construcción adosadas a ambos lados de la puerta principal y dos galerías o corredores a uno y otro lado de la torre sureste, se reestructuran algunas dependencias interiores y se construye el patio interior de mármol blanco (cuyas trazas fueran erróneamente atribuidas a Juan de Herrera). En una segunda fase iniciada en 1605 y que dura cuatro años, se edifica una galería para unir el palacio a la cercana iglesia de Santa Marina y se reedifica ésta. 

Escudo en la parte de arriba de la puerta
Yo en la fuente del interior












Yo en la parte de arriba del parador



Yo con una de las torres de fondo


















La alcazaba de Montemolín


La alcazaba de Montemolín se construyó en el siglo XII, y se reformó partir del año 1248. Es propiedad del Ayuntamiento de Montemolín y se encuentra en un estado de ruinas. Se trata de una obra de origen árabe, construida en tapial y ladrillo, que cuenta con torres ochavadas. Fue reconstruida más tarde por los cristianos utilizando aparejo de piedra. El recinto constituye una mole formidable que se adapta al relieve que le sirve de asentamiento. Su planta es irregular y de proporciones alargadas. La disposición trata de aprovechar las ventajas de las diferencias topográficas con respecto al terreno por el que está rodeada. Sus medidas son 114 metros de longitud, 54 metros de anchura y 33 metros de altura. Sobresalen de su perímetro torres de diferentes formas y medidas.

La puerta principal se encuentra sobre el flanco sur y presenta una estructura en recodo. Se defiende por dos torres en avance. El acceso consiste en un arco de ladrillo de 3,10 metros de ancho creando un pasadizo. Esta puerta se cerraba mediante un portón de dos hojas, las cuales giraban sobre una especie de agujeros, que se pueden ver actualmente.

Refuerzan el recinto defensivo otras torre,  principalmente semicilíndricas. La mayor de ellas está fabricada en piedra. Existe otra de composición más artística, a modo de baluarte (una obra de fortificación de forma pentagonal que sobresale en el encuentro de dos partes de una muralla), que fue utilizada como alojamiento principal a lo largo de algunas épocas. Se conservan, de sus antiguos componentes, la puerta en recodo, algunos aljibes, mazmorras y otros restos; todos ellos en estado de ruina. En el interior de la fortaleza existía también una iglesia dedicada a Santo Domingo, hoy desaparecida completamente, que tenía dos altares, uno dedicado al titular y otro a Santiago.


Alcazaba vista desde una calle de Montemolín



Las reformas realizadas por los cristianos en esta fortaleza fueron muchas, debido a que ellos querían adecuarla al uso de la Orden Militar de Santiago. No cambiaron la apariencia externa, solamente volvieron a construir o a reforzar las partes más dañadas y débiles y siempre seguían la misma traza. Incluyeron una torre de 14 m de longitud por 10 m de anchura, con una planta trapezoidal, al igual que la torre del Homenaje. Dicha torre se levantaría sobre la parte más noble de la construcción islámica. La subida a la torre se realizaba a través de una escalera de ladrillos y al final de la misma se encontraba un puente levadizo, de modo que los distintos pisos se comunicaban por escaleras interiores.


La alcazaba como está ahora
También se erigió otra torre conocida popularmente como "Plato de la reina", que es contemporánea a la torre del Homenaje. Cuenta con una planta semicircular que denota procedencia cristiana. Esta construcción semicilíndrica se sitúa en uno de los lados de la alcazaba y es en su totalidad de mampostería unida mediante lechadas de cal. El interior el edificio, como ya he señalado anteriormente, fue remodelado por los cristianos, que construyeron una iglesia posteriormente, de acuerdo con la tradición de la Orden de Santiago.  

Yo en la torre del homenaje
Torre del homenaje















Yo en la muralla de la alcazaba













Vista desde atrás de la muralla desde donde me subí

















Arco de herradura en la puerta

Yo en el arco de la puerta



La casa del Marqués de Solanda

La casa palacio del marqués de Solanda está situada en la calle Gobernador. Está a lado de la puerta del Acebuche, en la plaza del Corazón de María y además, está anexa al Arco de San Antonio. Esta casa fue construida por un hombre llamado Ventura Vaca.
 Es un de los ejemplo de obraneomudéjar de éste tiempo. Su arquitecto es Ventura Vaca. El edificio llama la atención por su enorme fachada blanca y la decoración de color albero. En la fachada occidental hay una ventana con frontón y adornos platerescos. La entrada está compuesta por azulejos y una estucada decoración de las paredes, además de un arco de herradura que da acceso al patio.
 La importancia del edificio, construido en 1905, son su portal y su bonito patio mudéjar. Este patio está formado por columnas dobles. En el patio se sitúa una bonita fuente. El cuerpo donde está el surtidor es octogonal rematado con un pináculo floreado.
Fuente del patio de la casa

El primer piso del edificio, mirando desde el patio, posee una arquería de vanos de arco de herradura que descansan sobre columnas. El segundo nivel corresponde a una galería de balcones de solo un vano y de dos con mainel que se abren al patio, todos son de arcos angrelados, es decir, arcos de herradura y con alfiz. Los muros están cubiertos por una decoración romboidal en ambos pisos del patio, los cuales rematan en una línea de almenas escalonadas, elemento muy utilizado en la arquitectura neoislámica del siglo XIX.

 La casa es un ejemplo de la pervivencia de lo árabe en la arquitectura de principios del siglo XIX.


Esta es la fachada de la casa


Casa vista desde la derecha











Yo con la fachada atrás.




Bibliografías:
PIZARRO GÓMEZ F.J.: Zafra. Arte y ciudad de señorío.Mérida, 1987.

TORO FERNÁNDEZ, B.: Zafra. Llerena, 2009.


La torre San Francisco

Los datos de antecedentes históricos referentes a la Torre de San Francisco, datan desde el 1.671, y dicen que en los extramuros de la villa, sobre el año 1.490 surgió una solitaria ermita dedicada a San Benito.
Por los años 1.575 se ampliaron los dormitorios gracias a las limosnas de humildes bienhechores, para poder admitir otros religiosos, que aumentaran la comunidad, llegando en alguna ocasión a cuarenta.




Fui el martes seis de febrero por la tarde con mi amiga Carmen a la torre de San Francisco. Esta torre está situada en el casco urbano de mi localidad, Zafra; aunque anteriormente se encontraba a extramuros de esta ciudad.
Cuando llegué, me llamó mucho la atención  el mal estado en el que se encuentra. Yo creo que es debido a lo antigua que es (fue construida y fundada en el último tercio del siglo XV), a lo poco cuidada que está; ya que se elaboró con materiales pobres.




Vista de frente de la torre


Uno de los detalles más característicos de este edificio, es una ventana con una imagen en la parte superior, una cruz con dos manos a su alrededor, que simboliza a los franciscanos que pertenecieron al Convento Franciscano de San Benito, más vulgarmente conocido como el Convento de San Francisco.



Ventana con en simbolo en la parte superior,




Vi que la parte derecha del edificio era diferente que la de la izquierda. La torre tiene la entrada con forma de arco de medio punto y más adentro, hay una verja de hierro del año 1998. Me fijé que en el interior había escombros y mucha suciedad. En la parte más alta de la torre, se halla lo que parece un antiguo campanario donde se puede albergar campanas, pero no las hay. Se nos hizo de noche contemplándola y pude admirarla con su bonita iluminación.




Parte derruida de la torre

La torre por dentro


















Yo en la puerta de la torre

La torre de Espantaperros

La Torre de Espantaperros, también conocida como Torre de la Atalaya, es una torre albarrana junto a la alcazaba de Badajoz, de origen almohade y de planta octogonal. Construida en 1169, mide unos 30 metros.
 A menudo, se le confunde con la Torre del Alpéndiz, que se sitúa cercana a la puerta del Alpéndiz, cerca con los restos de la Iglesia de Santa María de Calatrava.
Torre de espantaperros

Sigue la costumbre del arte militar almohade de construir torres albarranas poligonales; en este sentido, su construcción es anterior a las torres del Oro y de la Plata de Sevilla.

En el verano de 1920 el estado de ruina era preocupante. Un par de años después parte de la torre se desplomó cayendo al interior de una de las viviendas que tenía adosadas. El alcalde, a instancias del arquitecto municipal, exigió a la Comisión de Monumentos que se pronunciara: se restauraba la torre o se demolía.
Recientemente ha sido restaurada.
La mayor parte de la torre es maciza, salvo sus dos plantas superiores que constituyen dos cámaras anulares abovedadas. Es de origen visigodo, estaba rematada por una pequeña construcción cuadrada decorada con arcos entrecruzados, y posteriormente a su construcción, en el siglo XVI, se le añadió el templete de estilo mudéjar que ahora puede verse. Este remate mudéjar tenía la función de alojar una campana que fue desmontada a finales del siglo pasado, y que en la actualidad se conserva en el museo arqueológico provincial de Badajoz.


Torre de espantaperros ya restaurada

Fachada de la casa del Ajimez


La fachada es del siglo XV, una obra de arte mudéjar. Aunque es más tardío, resulta interesante el esgrafiado que adorna la fachada, ya que se trata de uno de los pocos restos de esta técnica decorativa, que debió abundar en la ciudad durante el siglo XVI al XVIII y que contrasta con esa idea de pueblo blanco que actualmente le caracteriza.
La fachada de la casa
Vivienda de doble finalidad: comercial (planta baja) y privada (planta alta).
Durante los siglos XVI, XVII y XVIII albergó las boticas de la villa. Denominada “Botica del Mármol”  por la existencia de una lápida de mármol de procedencia romana, que seguramente servía de mostrador y que actualmente puede verse en el patio.

Su función como expendedora de preparados medicinales termina con un paulatino abandono como servicio sanitario decantándose cada vez más como despacho de aguardiente, hasta que se llega a la venta exclusiva de licores y aguardientes, dando paso a una nueva actividad como expendedora de vinos, con destilados de vino hasta convertirse en una pequeña bodega doméstica. Puede verse el lugar donde se insertaba una prensa, el mosto se deslizaba por el suelo inclinado hacia un lebrillo y de ahí pasaba a las tinajas para fermentar el vino.

En el siglo XX sirvió de vivienda particular. Hubo un deterioro importante de la estructura de la casa y se hundió quedando sólo la fachada. El Plan de Dinamización Turística adquiere la vivienda y lo arregla.


Llamada así por su  “Ajimez”, ventana arqueada dividida por una columna de mármol. Varios lóbulos forman los arcos de estilo mudéjar.
Ventana de arco
También yo en la casa


Yo en la casa




















CANO-CORTÉS, P.: El mudéjar en Extremadura, España, 1987