sábado, 26 de enero de 2013

Fachada de la casa del Ajimez


La fachada es del siglo XV, una obra de arte mudéjar. Aunque es más tardío, resulta interesante el esgrafiado que adorna la fachada, ya que se trata de uno de los pocos restos de esta técnica decorativa, que debió abundar en la ciudad durante el siglo XVI al XVIII y que contrasta con esa idea de pueblo blanco que actualmente le caracteriza.
La fachada de la casa
Vivienda de doble finalidad: comercial (planta baja) y privada (planta alta).
Durante los siglos XVI, XVII y XVIII albergó las boticas de la villa. Denominada “Botica del Mármol”  por la existencia de una lápida de mármol de procedencia romana, que seguramente servía de mostrador y que actualmente puede verse en el patio.

Su función como expendedora de preparados medicinales termina con un paulatino abandono como servicio sanitario decantándose cada vez más como despacho de aguardiente, hasta que se llega a la venta exclusiva de licores y aguardientes, dando paso a una nueva actividad como expendedora de vinos, con destilados de vino hasta convertirse en una pequeña bodega doméstica. Puede verse el lugar donde se insertaba una prensa, el mosto se deslizaba por el suelo inclinado hacia un lebrillo y de ahí pasaba a las tinajas para fermentar el vino.

En el siglo XX sirvió de vivienda particular. Hubo un deterioro importante de la estructura de la casa y se hundió quedando sólo la fachada. El Plan de Dinamización Turística adquiere la vivienda y lo arregla.


Llamada así por su  “Ajimez”, ventana arqueada dividida por una columna de mármol. Varios lóbulos forman los arcos de estilo mudéjar.
Ventana de arco
También yo en la casa


Yo en la casa




















CANO-CORTÉS, P.: El mudéjar en Extremadura, España, 1987 

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