sábado, 26 de enero de 2013

La alcazaba de Montemolín


La alcazaba de Montemolín se construyó en el siglo XII, y se reformó partir del año 1248. Es propiedad del Ayuntamiento de Montemolín y se encuentra en un estado de ruinas. Se trata de una obra de origen árabe, construida en tapial y ladrillo, que cuenta con torres ochavadas. Fue reconstruida más tarde por los cristianos utilizando aparejo de piedra. El recinto constituye una mole formidable que se adapta al relieve que le sirve de asentamiento. Su planta es irregular y de proporciones alargadas. La disposición trata de aprovechar las ventajas de las diferencias topográficas con respecto al terreno por el que está rodeada. Sus medidas son 114 metros de longitud, 54 metros de anchura y 33 metros de altura. Sobresalen de su perímetro torres de diferentes formas y medidas.

La puerta principal se encuentra sobre el flanco sur y presenta una estructura en recodo. Se defiende por dos torres en avance. El acceso consiste en un arco de ladrillo de 3,10 metros de ancho creando un pasadizo. Esta puerta se cerraba mediante un portón de dos hojas, las cuales giraban sobre una especie de agujeros, que se pueden ver actualmente.

Refuerzan el recinto defensivo otras torre,  principalmente semicilíndricas. La mayor de ellas está fabricada en piedra. Existe otra de composición más artística, a modo de baluarte (una obra de fortificación de forma pentagonal que sobresale en el encuentro de dos partes de una muralla), que fue utilizada como alojamiento principal a lo largo de algunas épocas. Se conservan, de sus antiguos componentes, la puerta en recodo, algunos aljibes, mazmorras y otros restos; todos ellos en estado de ruina. En el interior de la fortaleza existía también una iglesia dedicada a Santo Domingo, hoy desaparecida completamente, que tenía dos altares, uno dedicado al titular y otro a Santiago.


Alcazaba vista desde una calle de Montemolín



Las reformas realizadas por los cristianos en esta fortaleza fueron muchas, debido a que ellos querían adecuarla al uso de la Orden Militar de Santiago. No cambiaron la apariencia externa, solamente volvieron a construir o a reforzar las partes más dañadas y débiles y siempre seguían la misma traza. Incluyeron una torre de 14 m de longitud por 10 m de anchura, con una planta trapezoidal, al igual que la torre del Homenaje. Dicha torre se levantaría sobre la parte más noble de la construcción islámica. La subida a la torre se realizaba a través de una escalera de ladrillos y al final de la misma se encontraba un puente levadizo, de modo que los distintos pisos se comunicaban por escaleras interiores.


La alcazaba como está ahora
También se erigió otra torre conocida popularmente como "Plato de la reina", que es contemporánea a la torre del Homenaje. Cuenta con una planta semicircular que denota procedencia cristiana. Esta construcción semicilíndrica se sitúa en uno de los lados de la alcazaba y es en su totalidad de mampostería unida mediante lechadas de cal. El interior el edificio, como ya he señalado anteriormente, fue remodelado por los cristianos, que construyeron una iglesia posteriormente, de acuerdo con la tradición de la Orden de Santiago.  

Yo en la torre del homenaje
Torre del homenaje















Yo en la muralla de la alcazaba













Vista desde atrás de la muralla desde donde me subí

















Arco de herradura en la puerta

Yo en el arco de la puerta



La casa del Marqués de Solanda

La casa palacio del marqués de Solanda está situada en la calle Gobernador. Está a lado de la puerta del Acebuche, en la plaza del Corazón de María y además, está anexa al Arco de San Antonio. Esta casa fue construida por un hombre llamado Ventura Vaca.
 Es un de los ejemplo de obraneomudéjar de éste tiempo. Su arquitecto es Ventura Vaca. El edificio llama la atención por su enorme fachada blanca y la decoración de color albero. En la fachada occidental hay una ventana con frontón y adornos platerescos. La entrada está compuesta por azulejos y una estucada decoración de las paredes, además de un arco de herradura que da acceso al patio.
 La importancia del edificio, construido en 1905, son su portal y su bonito patio mudéjar. Este patio está formado por columnas dobles. En el patio se sitúa una bonita fuente. El cuerpo donde está el surtidor es octogonal rematado con un pináculo floreado.
Fuente del patio de la casa

El primer piso del edificio, mirando desde el patio, posee una arquería de vanos de arco de herradura que descansan sobre columnas. El segundo nivel corresponde a una galería de balcones de solo un vano y de dos con mainel que se abren al patio, todos son de arcos angrelados, es decir, arcos de herradura y con alfiz. Los muros están cubiertos por una decoración romboidal en ambos pisos del patio, los cuales rematan en una línea de almenas escalonadas, elemento muy utilizado en la arquitectura neoislámica del siglo XIX.

 La casa es un ejemplo de la pervivencia de lo árabe en la arquitectura de principios del siglo XIX.


Esta es la fachada de la casa


Casa vista desde la derecha











Yo con la fachada atrás.




Bibliografías:
PIZARRO GÓMEZ F.J.: Zafra. Arte y ciudad de señorío.Mérida, 1987.

TORO FERNÁNDEZ, B.: Zafra. Llerena, 2009.


La torre San Francisco

Los datos de antecedentes históricos referentes a la Torre de San Francisco, datan desde el 1.671, y dicen que en los extramuros de la villa, sobre el año 1.490 surgió una solitaria ermita dedicada a San Benito.
Por los años 1.575 se ampliaron los dormitorios gracias a las limosnas de humildes bienhechores, para poder admitir otros religiosos, que aumentaran la comunidad, llegando en alguna ocasión a cuarenta.




Fui el martes seis de febrero por la tarde con mi amiga Carmen a la torre de San Francisco. Esta torre está situada en el casco urbano de mi localidad, Zafra; aunque anteriormente se encontraba a extramuros de esta ciudad.
Cuando llegué, me llamó mucho la atención  el mal estado en el que se encuentra. Yo creo que es debido a lo antigua que es (fue construida y fundada en el último tercio del siglo XV), a lo poco cuidada que está; ya que se elaboró con materiales pobres.




Vista de frente de la torre


Uno de los detalles más característicos de este edificio, es una ventana con una imagen en la parte superior, una cruz con dos manos a su alrededor, que simboliza a los franciscanos que pertenecieron al Convento Franciscano de San Benito, más vulgarmente conocido como el Convento de San Francisco.



Ventana con en simbolo en la parte superior,




Vi que la parte derecha del edificio era diferente que la de la izquierda. La torre tiene la entrada con forma de arco de medio punto y más adentro, hay una verja de hierro del año 1998. Me fijé que en el interior había escombros y mucha suciedad. En la parte más alta de la torre, se halla lo que parece un antiguo campanario donde se puede albergar campanas, pero no las hay. Se nos hizo de noche contemplándola y pude admirarla con su bonita iluminación.




Parte derruida de la torre

La torre por dentro


















Yo en la puerta de la torre

La torre de Espantaperros

La Torre de Espantaperros, también conocida como Torre de la Atalaya, es una torre albarrana junto a la alcazaba de Badajoz, de origen almohade y de planta octogonal. Construida en 1169, mide unos 30 metros.
 A menudo, se le confunde con la Torre del Alpéndiz, que se sitúa cercana a la puerta del Alpéndiz, cerca con los restos de la Iglesia de Santa María de Calatrava.
Torre de espantaperros

Sigue la costumbre del arte militar almohade de construir torres albarranas poligonales; en este sentido, su construcción es anterior a las torres del Oro y de la Plata de Sevilla.

En el verano de 1920 el estado de ruina era preocupante. Un par de años después parte de la torre se desplomó cayendo al interior de una de las viviendas que tenía adosadas. El alcalde, a instancias del arquitecto municipal, exigió a la Comisión de Monumentos que se pronunciara: se restauraba la torre o se demolía.
Recientemente ha sido restaurada.
La mayor parte de la torre es maciza, salvo sus dos plantas superiores que constituyen dos cámaras anulares abovedadas. Es de origen visigodo, estaba rematada por una pequeña construcción cuadrada decorada con arcos entrecruzados, y posteriormente a su construcción, en el siglo XVI, se le añadió el templete de estilo mudéjar que ahora puede verse. Este remate mudéjar tenía la función de alojar una campana que fue desmontada a finales del siglo pasado, y que en la actualidad se conserva en el museo arqueológico provincial de Badajoz.


Torre de espantaperros ya restaurada

Fachada de la casa del Ajimez


La fachada es del siglo XV, una obra de arte mudéjar. Aunque es más tardío, resulta interesante el esgrafiado que adorna la fachada, ya que se trata de uno de los pocos restos de esta técnica decorativa, que debió abundar en la ciudad durante el siglo XVI al XVIII y que contrasta con esa idea de pueblo blanco que actualmente le caracteriza.
La fachada de la casa
Vivienda de doble finalidad: comercial (planta baja) y privada (planta alta).
Durante los siglos XVI, XVII y XVIII albergó las boticas de la villa. Denominada “Botica del Mármol”  por la existencia de una lápida de mármol de procedencia romana, que seguramente servía de mostrador y que actualmente puede verse en el patio.

Su función como expendedora de preparados medicinales termina con un paulatino abandono como servicio sanitario decantándose cada vez más como despacho de aguardiente, hasta que se llega a la venta exclusiva de licores y aguardientes, dando paso a una nueva actividad como expendedora de vinos, con destilados de vino hasta convertirse en una pequeña bodega doméstica. Puede verse el lugar donde se insertaba una prensa, el mosto se deslizaba por el suelo inclinado hacia un lebrillo y de ahí pasaba a las tinajas para fermentar el vino.

En el siglo XX sirvió de vivienda particular. Hubo un deterioro importante de la estructura de la casa y se hundió quedando sólo la fachada. El Plan de Dinamización Turística adquiere la vivienda y lo arregla.


Llamada así por su  “Ajimez”, ventana arqueada dividida por una columna de mármol. Varios lóbulos forman los arcos de estilo mudéjar.
Ventana de arco
También yo en la casa


Yo en la casa




















CANO-CORTÉS, P.: El mudéjar en Extremadura, España, 1987 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Una espadaña


Habitualmente se alzan sobre el hastial de poniente, o sobre los muros laterales de la iglesia, aunque en algunas ocasiones se alza sobre el hastial este o en un muro independiente adosado al templo. Puede disponer de uno o más vanos para albergar campanas, formando parte de algunas iglesias donde hace funciones de campanario o campanil, diferenciándose de estos en que su acceso no se alberga en el interior.
También se puede encontrar en otros tipos de construcciones, como la espadaña de la Puerta del Carmen en la muralla de Ávila, o en edificaciones civiles, blasonada con escudos alegóricos.
Ya en el románico se daban en Europa estas estructuras, si bien se optaba en general por construcciones más complejas.
Hay un Convento Franciscano en Herrera del Duque en Badajoz, Extremadura, que fue construido en 1517, en ella se encuentra un espadaña muy famosa.


Espadaña del arco de Jerez 



Aqui vivió Ruy Lopez de Segura


En una casa de la calle Tetuán, llamada anteriormente Tintorero y San Ildefonso, existe una placa que fue colocada en el año 1.975.

En esta casa estuvo estrablecido el hospital de San Ildefonso fundado por Alonso López de Segura en 1.593, para enfermos convalecientes del hospital de Santiago, en las "dos pares de casas en la calle Tintorero" que en 1.582 había comprado a la viuda del mercader Alonso Sánchez "el viejo".

Alonso López de Segura, era hermano de Ruy López de Segura y este fue el único hecho para considerar que la mencionada casa fuera el lugar de nacimiento del eminente jugador de ajedrez.



Imagen ampliada de la placa